martes, 21 de marzo de 2023

Autobiografía, narrativa familiar y autoficción XVI

¿Cuál es el propósito de un libro? y ¿cuál el de este libro?

Lo incubamos de marzo a fines de noviembre. Todas las semanas tenemos un tiempo en común para leer, debatir, contar. La Pandemia cambió el calor de un living amarillo con paredes de libros por el espacio virtual. Se impuso la comodidad de no atravesar la ciudad de la furia, de vestir de entrecasa, de usar el tiempo de otra manera. Para los que están en ciudades del interior o exterior, sin duda, fue beneficioso. Presenciar reuniones a través de la pantalla con voces que se superponen requiere esfuerzo adicional. En la pantalla, todos estamos en la misma condición. Como coordinadora percibo que en la modalidad virtual hay más concentración, los textos pueden verse y escucharse, lo que facilita el intercambio de sugerencias, correcciones y el planteo de dudas. También, el debate de técnicas, temas y curiosidades de autores de géneros diversos. Se aprende de los buenos, de los malos ―dice S. King― y de los raros ―digo yo―. Una fuerte y renovada energía circula año tras año entre los que tienen mucha experiencia (incluso hay quienes venden sus libros) y quienes empiezan sus palotes literarios. Me inclino a pensar que, más allá del placer por las Letras, lo que nos une es la urgente necesidad de poner en palabras nuestra interpretación de la realidad, las cosas, la historia, la vida.

Pero… algo distinto pasó en 2022.

Fue evidente la necesidad del abrazo: vernos cara a cara, hacer nuestras reuniones presenciales, festejar cumpleaños, volver a cantar en público, viajar, salir a cualquier lado por lo que fuera que fuese (anque los molestos e imposibles chequeos).

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Autores presentes en nuestras reuniones durante el 2022:

Alessadro Baricco, Umberto Eco, Marguerite Duras Janet Frame, Camila Sosa Villada, Georges Perec, Shakesperare, Marjane Satrapi, Daniel Guebel, Jorge Luis Borges, Mason Currey, Carmen y Gervasio Posadas, Austin Kleon, Fernando Savater, Paul Bowles.

¿Cuánto ha tenido que ver lo virtual? No fue casual que abordáramos entre los temas de este año “los espacios que habitamos”: dormitorio, cama, baño, calle… (Perec de por medio, Especies de espacios, recopilación de la artista Mexicana Cris García); cuánto sorprendió la lista de los lugares en los que hemos dormido a la lo largo de la vida. Pero ¿qué nos pasa con los que dejamos de habitar por la comodidad de lo virtual? (pienso, también, en las palabras que no expresamos por la comodidad del emoticón). Y en estos no espacios ¿qué formas adquieren los recuerdos que sostienen la memoria?

En este 2022, aunque parezca un oxímoron, experimentamos una suerte de repliegue al interior de uno mismo que se expresa, a veces, en rebeldía, desinterés, falta de confianza en la propia fuerza. ¿Cuánto influye sabernos sobrevivientes de una Pandemia? y ¿cuánto vivir en un país que no ofrece futuro y en un mundo que coquetea con la guerra global?

Nuestro libro no da respuestas, solo refleja vivencias y ―como me dijo Matilde García Moritán― sus hojas, como las de cualquier libro, son alas a la medida de quien escribe.

Y sí, alas que vuelan a lugares impensados, alas que no pretenden alcanzar el sol sino iluminar, aunque solo sea un instante, alguno de los misterios de la existencia.

Virginia Haurie

 

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