La autoficción es un género literario que se caracteriza por mezclar elementos autobiográficos con elementos de ficción, y lo que resulta es una narrativa en la que el autor se convierte en un personaje de su propia historia. La aparición de la autoficción como género literario se remonta a 1976, cuando el escritor francés Serge Doubrovsky publicó su novela Fils marcando un hito en la evolución de la literatura contemporánea.
El término "autoficción" fue acuñado por Serge
Doubrovsky en su ensayo Para una
autoficción, en el que reflexionaba sobre su novela y su estilo literario.
La obra planteó un desafío a la concepción tradicional de la escritura
autobiográfica, en la que buscar la propia verdad hace a su esencia, mientras
que en la autoficción la verdad y la ficción se entrelazan y se vuelven
difíciles de distinguir.
Desde entonces el género se ha diversificado y su
popularidad ha ido en aumento a lo largo de las décadas. En la actualidad, ha
dejado de ser un fenómeno exclusivo de la literatura y se ha extendido a otras
formas de arte., como el cine y la televisión. Su desarrollo coincide con el fenómeno
de internet y las redes sociales, donde la información fluye de manera
constante y es común encontrar diferentes versiones de lo mismo, así como noticias
falsas. La verdad objetiva se ha ido reemplazando por lo que "se
siente" como verdad o lo que se ajusta a las creencias de cada uno, y no
hay espacio para desafiarlas o cuestionarlas mediante datos verificables.
La autoficción ha generado debates y cuestionamientos entre
otras razones porque puede dificultar la comprensión de lo que es o no verdad.
Puede decirse, por ejemplo, que ha sido una herramienta poderosa para los
escritores españoles que les ha permitido liberarse de la autocensura provocada
por la represión del gobierno de Franco. Al combinar autobiografía con ficción,
han podido abordar temas personales y sociales con mayor libertad y franqueza.
En otro, posibilita brindar al lector una visión más profunda del mundo interno
del escritor como es el caso –más allá o más acá del título del libro –de Basado en hechos reales de Delphine De
Vigan. Tal vez, sea una manera de reflexionar sobre cómo enfrentar la realidad
en la que ya no hay verdad.
La autoficción ha encontrado un terreno fértil en esta época.
Sin duda, marcó un cambio significativo en la forma de abordar la autobiografía.
Desde la perspectiva literaria el género ha dado lugar a una narrativa más
compleja y rica, pero desde la perspectiva de lo histórico-referencial complejiza
la percepción de la verdad.
Algunos escritores pueden utilizar la autoficción para
liberarse de la autocensura y contar historias personales más auténticas, pero otros
pueden aprovecharla para crear historias que se ajusten a objetivos ideológicos
a expensas de la precisión histórica.
Lo que sí es una verdad irrefutable es que hoy se requiere una
mirada más crítica por parte de los lectores.